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Escuela Misión Entrelazos 2019

En la Escuela Misión Entrelazos, 15 jóvenes egresados lasallistas llevaron la palabra de Dios y el legado de La Salle a diferentes lugares de Colombia. En su experiencia en cada lugar, algunos misioneros nos cuentan un poco de su experiencia.

Por: Servicio de Comunicaciones y Publicaciones

Durante la semana del 14 al 23 de Julio, en la Escuela Misión Entrelazos, 15 jóvenes egresados lasallistas llevaron la palabra de Dios y el legado de La Salle a diferentes lugares de Colombia. En su experiencia en cada lugar, algunos misioneros nos cuentan un poco en
los siguientes relatos:

“Llamados a tocar corazones con la fuerza del espíritu”

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Julio del 2019
San Vicente del Caguán

Después de un viaje que te podría parecer interminable, en medio de montañas, ríos y la vasta selva amazónica, desde las raíces de una bella historia, nace con esfuerzo un pueblo que te recibe con los brazos abiertos. Al llegar, encuentras amabilidad, tranquilidad y sobre todo vida. San Vicente del Caguán te hace entender que en la vida todo es cíclico, que hay que vivir la vida en espiral, porque puede que volvamos al mismo sitio, pero siempre hay una transformación en cada vuelta, en cada paso, en cada experiencia y en cada sueño que tenemos.

Nos enseña que los errores no deben pasarse por alto, pero que tampoco nos pueden estancar, que todo tiene un espacio y un lugar, y que cada persona es tan importante como yo a la hora de construir paz. A través del tiempo y el espacio, miles de ideas han surgido y han mutado, haciendo visibles lo sueños que brotan de los corazones que quieren construir un mejor país, precisamente, es desde ahí, desde el sentir de los corazones que surge la iniciativa de Entrelazos, una misión de egresados, que desde su perfil profesional y guiados por los
valores de San Juan Bautista de La Salle, Fe, Fraternidad y Servicio entregan lo mejor de sí para trabajar las propuestas educativas y pastorales de la Salle, adaptándolas a las necesidades de los niños y jóvenes y a las realidades culturales propias de cada lugar en el que se hizo presencia.

Gracias a Entrelazos el Dante pudo recordar que no están olvidados, que desde las diferentes obras Lasallistas del país, hay jóvenes que guiados por ese espíritu de fraternidad, y bajo esa icónica pero cierta frase de “Todo Lasallista es mi hermano” los recuerda y acompaña, recordaron también que La Salle, es un apellido con demasiada historia, pero que, dentro de esa historia, el Dante Alighieri, y sobre todo esos niños que a diario llegan a la Escuela Antonio Nariño forman parte. Cada sonrisa, cada abrazo y cada compartir con los niños de la escuela permitió darle vida a las imágenes que tenía en mi cabeza y todo lo que albergaba en mi brotó para mostrarle a la niñez que vale la pena apostarle a la educación, que tener el apellido de la Salle es contar con un sinfín de hermanos en el mundo, que no hay que desanimarse y que desde cualquier lugar puede empezarse a construir el país que todos queremos.

Tamara Torres Rodríguez | Licenciada en Ciencias Sociales

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“Compartiendo la vida”

Julio del 2019
Gigante-Huila

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Al rededor de nuestras vidas, tenemos la oportunidad de vivir experiencias que nos marcan la vida, esos momentos, que con mucha nostalgia, pero también inmensa alegría, recordamos . Pero, no sólo momentos, también personas. Y la Misión-escuela ENTRELAZOS 2019, fue ese espacio que me permitió compartir, aprender y reflexionar, pero también a enriquecerme personal y espiritualmente. Los niños, jóvenes, maestros y hermanos, lograron dejar una marca en mí inolvidable, y estoy muy agradecida por eso.

Hermanos Lasallistas, gracias por brindarme esta maravillosa vivencia, por permitirme crecer, por permitirme llevar el legado de La Salle a esta obra tan preciosa como lo fue Gigante – Huila. Hoy mas que nunca reafirmó la hermosa frase que me ha acompañado los últimos 4 años, y es “todo Lasallista es mi hermano”. Fue una semana de reencuentros, risas (demasiadas), lágrimas, emociones y sentimientos encontrados. Gracias a la comunidad de Gigante, a todos los niños que con una risa nos demostraban su agradecimiento, y también gracias a esos niños que con lágrimas en los ojos, nos decían “no te vayas” o “por favor, vuelvan” este tipo de situaciones son las que llenan mi corazón de alegría, y me hace sentir cada vez más orgullosa, de brindar mi servicio a la comunidad al estilo De La Salle.

Julieth Stephany Zhang Esteila | Estudiante de Trabajo Social

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Julio del 2019 

Cartagena, Bolivar

Gracias a esta experiencia de Misión Entrelazos 2019, tuve la oportunidad de conocer junto con mis compañeros misioneros las dos caras de la maravillosa e increíble ciudad de Cartagena de indias: la turística y la guerrera. Una ciudad magnifica llena de hermosos lugares para visitar, con una calidad humana y con una arquitectura digna de admiración.

Pero no solo eso pudimos conocer este lado maravilloso, turístico y representativo, Tuvimos también la oportunidad de conocer y trabajar durante una semana en un colegio dirigido por los hermanos lasallistas  llamado: I.E JORGE GARCIA USTA, un colegio lleno de gente  maravillosa, un colegio donde los estudiantes sueñan con salir adelante, con triunfar, llenar de orgullo a sus familias y demostrar que a pesar de las adversidades y de que por más complicaciones que se presenten con persistencia, esfuerzo y sacrificio se pueden lograr muchas cosas.

Entrelazos abrió puertas de esperanza, alegría, fraternidad y amor a estos niños y jóvenes de Cartagena mostrándoles que ellos hacen parte de una gran familia que se extiende a nivel nacional e internacional como lo es LA SALLE y que en base a una frase sencilla pero significativa que resume lo que es esta gran comunidad: “TODO LASALLISTA ES MI HERMANO” y que gracias a oportunidades y experiencias como esta se dan a conocer las obras educativas fundadas por San Juan Bautista de La Salle, pero también a nosotros los misioneros se nos permitió conocer y vivir las realidades de estas personas que viven, estudian y sueñan no solo de este colegio en Cartagena sino de los demás colegios y lugares en donde se realizo esta misión.

Pude conocer personas con una energía y una actitud increíble, con unas ganas de disfrutar y vivir su vida al máximo, pero sobre todo con una esperanza de salir adelante, ser exitosas y de bien para así poder brindarle un cambio a la sociedad y al país que tanto se necesita. Me llevo un grato de recuerdo de esta hermosa ciudad y de su gente, gracias a la comunidad que nos recibió con tanta amabilidad y disposición, gracias por brindarnos su cariño en tan poco tiempo y reafirmo una frase mencionada por un hermano de este mismo colegio: “El USTA es un lugar para soñar”.

Henrry Sebastian Pulido | Estudiante de Comercio Internacional