Etapas de formación

La vocación no se limita a una llamada inicial, o a un momento de decisión, se sitúa en una serie de llamadas y respuestas a lo largo de la existencia, en plena libertad y respetando el ritmo de cada persona. Las etapas de formación preparan al candidato para estar atento a las llamadas de Dios y de sus expectativas personales y en sus respectivas respuestas, por medio de diferentes espacios formativos en diferentes lugares del país.

Luego que el joven es acompañado en su discernimiento vocacional en el Plan Ruta y es admitido por el Hermano Visitador para ingresar a la Congregación. Se inicia un camino que en nuestra comunidad denominamos "Proceso de Formación":

Postulantado (dos años):

Es la etapa de iniciación en la formación, que permite el conocimiento de la Congregación y del candidato. Se acompaña el discernimiento vocacional en la clarificación, maduración de las motivaciones personales que quieren dar respuesta a la llamada. Se inicia la formación teológica y catequística en la Facultad de Educación en la Universidad De La Salle de Bogotá.

Prenoviciado internacional (un año):

Esta etapa prepara directamente al Noviciado, se acentúa el discernimiento en las motivaciones, se comparte el carisma con otros candidatos de diferentes lugares y regiones de latinoamérica y se sigue con el trabajo pastoral en diferentes lugares de la ciudad. Se forma en estudios de la Teología de Vida Religiosa y propios de la Congregación.

Noviciado internacional (un año):

Es la "experiencia privilegiada de iniciación a la vida religiosa del Hermano" (R.90), donde se adquieren progresivamente el espíritu del Instituto como discípulo de San Juan Bautista De La Salle. Se inicia con la toma del hábito religioso y culmina con la profesión de los votos religiosos como Hermano de las Escuelas Cristianas. Se viven en clima de interioridad y de oración, iluminados especialmente por el estudio de la Regla propia de la Congregación.

Escolasticado (dos años):

Se continúa en el crecimiento y maduración de la llamada. Se retoman los estudios universitarios y se favorece gradualmente la misión del Hermano en una obra educativa de la Congregación y se introduce al Hermano en su formación permanente.

Formación permanente (toda la vida)

La evolución social y económica, los adelantos de la teología y la catequesis, así como de las disciplinas profesionales, las nuevas situaciones que plantea el propio crecimiento en las diversas etapas de la vida, son invitaciones para que el Hermano continúe su Formación. La Formación Permanente en el Distrito Lasallista de Bogotá, promueve en el Hermano la preocupación constante por su crecimiento integral.

Por esto, el Hermano continúa su crecimiento espiritual, comunitario y apostólico; por medio de actividades que promuevan estos aspectos y a través de estudios superiores en alguna ciencia o disciplina a fin con nuestro carisma educativo, o por la profundización en estudios de postgrados y doctorados.

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