El Encuentro de Rectores y Rectoras de la Red Educativa La Salle del Distrito Lasallista de Bogotá, realizado el 22 y 23 de enero en la Sede de Chapinero de la Universidad De La Salle, se constituyó en un espacio significativo de reflexión, articulación y discernimiento compartido, orientado a fortalecer nuestro liderazgo educativo y la misión institucional. No se trató únicamente de una agenda académica o administrativa, sino de un espacio profundamente humano y fraterno donde, como directivos lasallistas, nos reconocimos caminando juntos en medio de un contexto educativo complejo y desafiante, pero también lleno de posibilidades.
El encuentro nos convocó como rectores y rectoras de las obras educativas de la Red con el propósito de releer, desde una perspectiva sistémica, el sentido de nuestro liderazgo, la corresponsabilidad en la misión y la necesidad de caminar juntos como red. Más que una instancia de actualización, fue un ejercicio de comunión institucional que reafirmó nuestra identidad lasallista como misión compartida, sostenida en la relación, el cuidado y la articulación de las distintas gestiones.
Las orientaciones del Hermano Visitador, Cristhian James Díaz, nos permitieron reconocer que el liderazgo en la Red Educativa La Salle exige hoy una mirada integral, capaz de armonizar la gestión administrativa, académica, pastoral y humana. Caminar como red implica discernir colectivamente, tomar decisiones con visión estratégica y mantener la centralidad de la persona como criterio fundamental de toda acción educativa. Ratificamos que la misión educativa lasallista solo es posible cuando se vive desde la relación, el cuidado y la corresponsabilidad, y cuando se discierne con sabiduría, se cuida a las personas y se sostiene la esperanza sin perder de vista la realidad.
Desde la Secretaría de Pastoral se reafirmó la centralidad de la dimensión pastoral como eje transversal de nuestra propuesta educativa, invitándonos a vivir una verdadera Red Educativa en pastoral, donde el Evangelio y el carisma lasallista orienten e iluminen todas las gestiones institucionales. El espacio de motivación y diálogo, suscitado a partir de la pregunta “¿Cuándo nos sentimos conectados con la Pastoral?”, permitió reconocer que la pastoral no es un área más, sino el principio que integra, anima y da sentido a la vida escolar.
Se destacó el trabajo articulado de los nodos pastorales —integrados por coordinadores de pastoral, docentes de Educación Religiosa Escolar y responsables de proyección social—, así como el papel orientador del Consejo de Pastoral Local en la planeación, implementación y evaluación del plan pastoral de cada obra educativa. El Movimiento Indivisa Manent, con sus trayectos formativos tradicionales, continúa consolidándose como camino que fortalece la identidad y nos impulsa a sentirnos y actuar como colegio en pastoral. Del mismo modo, el Movimiento Levadura y la proyección social y voluntariado lasallista expresan nuestro compromiso con los territorios y la transformación social, mientras que la cultura vocacional y el programa “Testigos de Esperanza y Fraternidad” fortalecen una formación integral que acompaña procesos de vida, fe y servicio. Las experiencias distritales previstas para el año consolidan este horizonte común de identidad, liderazgo y misión compartida, reafirmando que la pastoral es el corazón que sostiene y proyecta nuestra acción educativa lasallista.
En esta misma línea, la reflexión sobre La Salle como comunidad segura reafirmó nuestro compromiso con la cultura del cuidado. La dignidad de cada persona, la comunicación transparente y la atención adecuada a las situaciones de vulneración constituyen pilares esenciales para la construcción de ambientes educativos sanos y fraternos. Esta intervención se convirtió en una interpelación ética y evangélica que nos llevó a reafirmar los principios que orientan dicha cultura: la dignidad de cada persona bajo nuestra responsabilidad, la centralidad de las víctimas con escucha atenta y acompañamiento oportuno, y la comunicación transparente a través de protocolos y conductos regulares. El enfoque integral —prevención, atención, promoción y seguimiento— nos compromete a promover buenas prácticas institucionales, fortalecer alianzas estratégicas y garantizar metodologías claras de socialización, especialmente en el trato respetuoso, el ejemplo de buena conducta y la atención responsable en salidas pedagógicas.
Desde la Secretaría de Educación se presentaron las orientaciones para el 2026, centradas en la revisión por la alta dirección, la autoevaluación de las obras y el seguimiento a los POA, planes estratégicos, hojas de ruta e indicadores de gestión. Se reafirmó la apuesta por la transformación social, la presencia lasallista en las fronteras y el fortalecimiento de la Escuela Sello Verde, junto con la mejora en la gestión documental y el cumplimiento de entregables. Se destacaron el curso de lectura y oralidad con la Universidad De La Salle, las líneas editoriales para sistematizar el cambio y promover la investigación, el programa Humanizarte, las acciones con la RELAL en defensa de los derechos de la niñez, la consolidación del Currículo Sello Verde, la Expedición Educativa Lasallista y el fortalecimiento del Sistema de Gestión de Calidad como ejes de mejora continua.
El análisis del escenario educativo colombiano, sustentado en datos demográficos y tendencias poblacionales, nos permitió comprender los retos estructurales que enfrenta el sector: la disminución de la natalidad, la caída de la matrícula, el envejecimiento poblacional y el incremento de los costos operativos. Este contexto nos interpela a fortalecer nuestra identidad y a consolidar propuestas educativas inclusivas, flexibles y centradas en el acompañamiento cercano, la permanencia escolar y la formación integral de los estudiantes.
En este mismo horizonte, las orientaciones de la Procuraduría La Salle nos invitaron a asumir la gestión administrativa y financiera como una expresión concreta del cuidado de la misión. La planificación responsable, la coherencia entre ingresos y gastos, la toma de decisiones prudentes en materia de infraestructura, contratación y compras, así como el orden en los procesos institucionales, nos recuerdan que administrar bien también es educar. La sostenibilidad, la transparencia y la previsión se convierten así en condiciones necesarias para proteger a las personas, garantizar la continuidad de las obras educativas y fortalecer la confianza en la Red.
El componente jurídico del encuentro nos ofreció criterios fundamentales para una gestión institucional responsable. Se reafirmó la necesidad de avanzar hacia una gestión preventiva, sustentada en la claridad de los procesos laborales, la correcta aplicación del manual de convivencia, el respeto por el debido proceso y la adecuada organización documental. Estos elementos fortalecen la institucionalidad, cuidan a las comunidades educativas y salvaguardan la misión educativa lasallista.
El Encuentro de Rectores y Rectoras de la Red Educativa La Salle del DLB nos deja como horizonte común la convicción de que la misión se fortalece en la comunión, la corresponsabilidad y el discernimiento compartido. Caminar juntos como red, cuidar la vida y proyectar el futuro con esperanza continúan siendo los pilares que orientan nuestro liderazgo educativo lasallista al servicio de las comunidades y de la transformación social.
Hna. Isabel Sofia Molina Mendoza
Autora





