Noticias

4
Dic
2019

Mensaje del Hno. Carlos G. Gómez Restrepo – Visitador a la Comunidad Lasallista con motivo del cierre del Año del Tricentenario.

Apreciados Hermanos, Profesores, Estudiantes, Bachilleres y Egresados Promoción 2019, Padres de Familia, Amigos y Amigas, 2019 es un año que ha marcado la historia de La Salle. Hemos recordado con emoción y reflexión el 300º aniversario de la pascua de San Juan Bautista de La Salle: un hecho que nos ha congregado a profundizar sobre el sentido de nuestra misión, el papel de los lasallistas en el mundo de hoy, y el significado de nuestra espiritualidad en los actuales contextos. Ha coincidido este año con otras efemérides: el Bicentenario de la Batalla de Boyacá y la vida republicana, el Centenario de la Coronación de Nuestra Señora de Chiquinquirá, y los 30 años del aciago 1989, quizás el año más doloroso de nuestra historia, que nos recuerda lo que nunca puede repetirse.

Ciertamente que los tiempos actuales son dramáticos: la situación mundial manifiesta convulsiones, aumento la violencia y la pérdida de la credibilidad en la política, se resquebraja la democracia, crece exponencialmente la corrupción, se diluye la sintonía entre el mundo político y las expectativas ciudadanas, aumenta la desconfianza al interior de nuestras sociedades, se destruye de manera avasallante la Casa Común, se agudiza el calentamiento global con efectos letales en la naturaleza, y una ola de pesimismo inunda nuestros corazones.

No obstante, hemos de pensar que más que dramática, la realidad nos invita a posicionarnos distintamente y poder pensar que el mundo de hoy, con todas sus problemáticas, también nos resulta fascinante. Los jóvenes quieren un futuro distinto: se apoderan de la agenda política, quieren ser protagonistas de cambios necesarios en nuestras sociedades, y apuestan más por construir el futuro que por estirar el pasado, quieren un país en paz y justicia. Los momentos de crisis también son los más proclives a la creatividad, al compromiso y a la esperanza: ¡Bienvenidos los nuevos tiempos!

La Salle hace 300 años apostó por la educación incluyente y por hacer de la escuela un espacio para la salvación, la transformación y las oportunidades. Al igual que entonces, hoy los lasallistas anhelamos continuar este legado y ser sembradores de posibilidades, valores, esperanza, y fe en un mundo mejor en el que la paz, la justicia, la equidad y la concordia puedan ser sus características distintivas.

Ponemos en las manos del buen Dios la vida de todos los lasallistas y damos gracias por el compromiso, la pasión, y la esperanza con que hemos vivido este año del Tricentenario. Deseamos a los Bachilleres de nuestros Colegios y a los Egresados de nuestras Instituciones de Educación Superior muchos parabienes y felicidades: que sus anhelos se hagan realidad y que los horizontes que se avizoran les inspire los caminos hacia la conquista de sus sueños.

También expresamos nuestra gratitud a los maestros que en el cotidiano siembran la buena semilla del amor, la ciencia y la solidaridad; a las familias que creen y apoyan la propuesta lasallista; a los muchos niños, niñas y jóvenes que se educan con nosotros y encuentran inspiración para sus vidas, al personal administrativo y de apoyo que velan para que la misión se pueda desarrollar, a los egresados que viven con responsabilidad sus profesiones y empleos, a mis Hermanos que intentan siempre ser testigos de Jesucristo en el mundo de la educación.

Así, con la mirada puesta en Dios, nuestra fe en la bondad del ser humano y nuestro compromiso con la niñez y la juventud, avanzamos hacia los horizontes demandantes y apasionantes de este Siglo XXI. La convicción de que un mundo mejor es posible nos mueve, la pasión por la humanidad nos congrega, y la esperanza nos alienta en el camino.

Gracias, muchas gracias y todas las bendiciones del Dios de la Vida. Loor a quienes nos precedieron y confianza en los que llegarán. Gracias Lasallistas de corazón.

¡Viva Jesús en nuestros corazones! ¡Por siempre!

24
Oct
2019

Semana por La Paz 2019

Ustedes, pues, a quienes Dios ha llamado a este ministerio, empleen, según la gracia que les ha sido conferida, el don de instruir, enseñando; y el de exhortar, animando, a los que han sido confiados a sus cuidados, guiándolos con atención y vigilancia (Rm 12,6-8), a fin de cumplir con ellos el deber principal de los padres para con sus hijos.  (MTR 193, 2,2)

Como Distrito Lasallista de Bogotá, reafirmamos nuestro compromiso y entera disposición a trabajar por la construcción de una cultura de paz desde las diferentes obras educativas, siendo conscientes del papel que, los Hermanos, seglares, maestros, estudiantes, padres de familia, personal administrativo y de servicios esenciales, tienenG en la transformación social de nuestro país.

Este año como país en conjunto con otras organizaciones civiles y universidades, se proyectó la trigésimo segunda Semana por la Paz (SPP) con un desafío interesante: declararnos territorios de paz con el lema: SOY Y SOMOS TERRITORIO DE PAZ. Para lograrlo se propuso a las diferentes obras educativas y casas de formación, Casa de Espiritualidad y oficinas del centro del Distrito, realizar un ejercicio pedagógico para comprometernos a ser (individual o colectivamente) territorios de paz.

Todo lo realizado ha ayudado a fortalecer la conciencia y sensibilización que como ciudadanos tenemos en aportar en pro de la cultura de paz. Hemos declarado que SOMOS TERRITORIO DE PAZ.

 

23
Oct
2019

Mensaje a la Familia Lasallista de America Latina y El Caribe

Nuestra América Latina y el Caribe atraviesa por situaciones muy complejas que se expresan en estos días por las masivas manifestaciones de estudiantes, trabajadores, y muchas personas más que dejan oír su voz de rechazo a las políticas sociales y económicas que degradan la dignidad humana y cierran las puertas a la equidad.

Muchas causas se arrastran desde siglos sin encontrar respuestas acordes con las demandas: la inequidad campea por doquier; la falta de oportunidades para los jóvenes –incluso los profesionales– es una constante; la marginación de la ruralidad profunda es patética en la mayoría de los países; la seguridad y soberanía alimentaria del Continente peligran; el irrespeto a los derechos humanos es evidente; el narcotráfico sigue devastando el tejido social; la Madre Tierra está herida de gravedad por la explotación agrícola, minera y la deforestación rampante que amenaza la vida y destruye la naturaleza; y la democracia ha ido perdiendo sentido y, reducida a procesos electorales frecuentemente manipulados, ha abierto las puertas a aventuras que pronto devienen en gobiernos totalitarios cuestionados por su poca transparencia y sí condenando a las poblaciones a la miseria, la migración, y la deshumanización.

Rechazamos la violencia en todas sus manifestaciones y llamamos al diálogo social tendiente no sólo a aplacar las protestas ciudadanas sino fundamentalmente a crear los caminos para que la equidad y la justicia sean el centro de las políticas sociales de los gobiernos, y que se traduzcan en leyes y acciones justas que propicien condiciones de vida dignas para todos.

Conscientes de estas realidades, tenemos la profunda convicción de que la educación es intencional y asume las justas causas que emanan del mensaje de Jesucristo y su opción por los pobres y la justicia. La educación lasallista hunde sus raíces en el Evangelio y, por ende, en la promoción de la dignidad humana, la solidaridad entre todos los seres humanos, el desarrollo integral y sostenible, la protección de la naturaleza y el cuidado de nuestra Casa Común. La neutralidad no es posible cuando se opta por la humanización, la justicia y la democracia como inspiraciones, insumos y resultados educativos fundamentales.

En estos tiempos necesitamos unirnos en torno a sueños posibles y propósitos comunes con quienes compartimos el compromiso por la justicia, la verdad, la equidad y la paz. Los Lasallistas Latinoamericanos nos comprometemos con la creación de dinámicas educativas y sociales que impacten la conciencia de nuestras comunidades escolares, para ayudar a construir equidad, reformar la política, desterrar los políticos incompetentes, consolidar las instituciones, sancionar social y moralmente la corrupción, construir sistemas educativos que propicien verdaderamente la igualdad de condiciones para luchar por las oportunidades, y sienta vergüenza por la mala educación para los pobres.

Tenemos todas las posibilidades y capacidades para ser significativos: en la educación pensada como movilizadora y transformadora de la sociedad, para los pobres -para quienes nacimos y por quienes debemos seguir luchando, y para ser fermento evangelizador en este momento de la historia. Así seremos generadores de esperanza y posibilitadores de sentido. Son tiempos para soñar, son tiempos para vivir, son tiempos para sembrar esperanza, son tiempos para decir una palabra incómoda que rompa la inercia, la indolencia y la indiferencia.

Que el buen Dios nos bendiga, el Espíritu que renueva la faz de la tierra nos ilumine a todos y nos siga inspirando los caminos para fortalecer nuestros proyectos educativos como un servicio a la justicia, la equidad, la inclusión y la paz.

Fraternalmente,

Conferencia Regional de Visitadores

 

13
Sep
2019

Visita del Hno. Superior General a la ciudad de Cartagena

La comunidad lasallista de Cartagena dio la bienvenida al Hno. Superior General Robert Schieler en su visita pastoral a la ciudad los días 25 y 26 de agosto, haciendo eco del lema que identificó esta celebración de jubileo de los 300 años de la pascua de nuestro fundador “un corazón, un compromiso, una vida”; y en donde se manifestó que, a ejemplo de aquellos discípulos de Emaús y en San Juan Bautista De La Salle, nuestros corazones también arden cuando descubrimos el rostro de Jesús en aquellos niños y jóvenes que integran las tres obras educativas, y que Dios nos ha confiado para procurar su salvación.

Ahora bien, en medio de esta fiesta pascual que une a todos los lasallistas alrededor del mundo en una sola celebración, el Hno. Robert Schieler expresó su gratitud a todos los docentes por su presencia y aporte vital a nuestra misión. Igualmente, en su mensaje recordó a todos los miembros de la comunidad educativa, que su escuela es parte de la familia lasallista mundial, e integran una red educacional lasallista de toda raza, etnia, cultura y religión. Además, el Hno. Superior General también invitó a tener siempre presente que Dios nos ha bendecido con la oportunidad de colaborar en la formación de niños y jóvenes, y que somos embajadores de Jesucristo anunciando esperanza a quienes desesperan ante el estado actual de nuestro mundo.

Entretanto, la docente Liceth Vergara, de la Institución Educativa Hermano Antonio Ramos de La Salle, en representación del cuerpo docente de las obras educativas, compartió las siguientes palabas:

Hno. Robert, nos sentimos hoy complacidos por su visita a nuestra ciudad, pero sobre todo, a nuestras obras educativas. Es para nosotros un honor contar con su presencia, y poder expresarle que nos sentimos orgullosos de llevar el apellido DE LA SALLE. Gracias a usted y a todos los hermanos que hacen parte de esta gran labor, de la cual conocemos el enorme esfuerzo.

Estamos completamente agradecidos por esas maravillosas obras educativas que han venido liderando desde hace varios años en nuestra ciudad en pro de los niños y jóvenes con una educación de calidad basada en valores, y teniendo presente la filosofía de SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE, quien fue guiado por el maestro de maestros: JESÚS.

Asimismo, la estudiante Valentina Albarracín, del Colegio La Salle de Cartagena, manifestó lo siguiente:

Hermano Robert, lleno de alegría, estamos aquí en la escuela La Salle de Cartagena debajo

Hermano Robert, estamos aquí en la escuela La Salle de Cartagena debajode la bella mirada de Dios: estudiantes, maestros, directores y otros lasalianos para darle la bienvenida con afecto fraterno, conocerte, pero sobre todo, recibir y escuchar tus palabras con oídos pensativos, con el corazón dispuesto a ser desafiado para seguir el evangelio.

Aquí, en Cartagena, tres escuelas lasalianas laten con el mismo corazón, reconocemos nuestra responsabilidad con la sociedad de Cartagena y presentamos la vida como un estándar de amor, paz, reconciliación y aventura.

Nos alegra tenerlo acá con nosotros en este año de doble celebración. Por un lado, estamos celebrando los 300 años de la Pascua de nuestro santo fundador que nos motiva y nos enseña que la vida es la mejor oportunidad para construir el Cielo aquí y ahora. Por otra parte, el Bicentenario de la independencia y el comienzo de nuestro país como república, nos hace mirar hacia atrás en estos 200 años a un país que todos amamos, que nos hace sentir llenos de esperanza, y aunque ha tenido altibajos, siempre se levanta de la mano de Jesús siguiendo el ejemplo de Lázaro.

Hermano, bienvenido a nuestra casa, tu casa, nuestra tierra, tu tierra. Esperamos que esta visita breve a nuestra ciudad sea lo suficiente para transmitirte nuestra felicidad y también para hacerte consciente de nuestra cultura siendo exhortados y motivados por nuestra realidad.

Gracias por estar aquí con nosotros y contar con nuestras oraciones. Que el Dios de la vida continúa iluminándote para llevar a La Salle alrededor del mundo hacia los lugares donde la gente nos necesita más.

De esta manera, haciendo énfasis en una pedagogía que debe incluir el compromiso de educar en la fe para la justicia y de promover la justicia como constitutiva del carisma y la misión de La Salle, el Hno. Robert Schieler exhortó a los docentes a continuar defendiendo los derechos de los niños, y a no olvidar que son mentores, maestros, guías, acompañantes, hermanos o hermanas mayores, que les ayudan a crecer como seres humanos libres y que aman.

Hno. Andrey Fierro FSC

13
Sep
2019

Encuentro del Hno. Superior General con las Casas de Formación

En el marco de los trescientos años de la pascua de San Juan Bautista De La Salle, el Distrito Lasallista de Bogotá recibió la presencia del Hermano Superior General, un encuentro con el legado de nuestro fundador en la voz de quien habla hoy a todos quienes tenemos el apellido de la Salle en todo el mundo.

Su visita ha sido motor para nuestro proyecto como comunidad, especialmente en el espacio brindado para las casas de formación, tales como el Postulantado, el Prenoviciado y el Escolasticado. Es como durante el 22 de agosto de 2019 tuvimos un momento de encuentro alrededor de un mensaje muy significado, el mensaje de la esperanza.

El Hermano Robert se dirigía a nosotros, los más pequeños del Instituto, de una manera muy alegre entre el asombro:

“Los jóvenes nos inspiran, ustedes nos inspiran, son nuestra esperanza. Continuamos viviendo en un mundo fragmentado y cambiante. Ustedes han dado un paso que muchos de sus compañeros de su edad no darían. El Espíritu continúa hablando sobre la ruta que ustedes decidieron seguir”.

Uno de los elementos que también nos llena de esperanza, es que nos vean con ojos de anhelo, de ensueño, aquel momento donde uno como Hermano en formación siente el apoyo de los que nos han precedido en la Comunidad y en la Fe. En aquel lugar, el Hermano Superior nos invitó a que miráramos a nuestros Hermanos mayores, y que viéramos en ellos aquellos jóvenes que sigue viviendo en su interior. De la misma manera invitó a que nuestros Hermanos Mayores se detuvieran a mirarnos y reconocieran el camino que va recorriendo el legado Lasallista. Este momento de contemplación aconteció en una visión de nuestra vida como Hermanos a manera de camino. Ver cómo aquellos Hermanos mayores han dado su vida por los más pobres de nuestro país, que aquel rostro muestra las huellas de su sonrisa diaria y que sus manos muestran las huellas de un trabajo muy difícil pero logrado. La satisfacción de la misión y el reconocer la transición del “testigo” de sus manos a las nuestras.

Finalmente, sus palabras nos invitaron a trabajar por grandes retos en pro de continuar caminando juntos,

“Es necesario que tomemos tiempo para los jóvenes, para nuestra vida comunitaria y para nuestra espiritualidad”.

Y en el mismo sentido, nos hizo explícita la experiencia de seguir trabajando por Jesús, en nuestro día a día. Este genial momento culminó con su acción de gracias a todos los lasallistas, por entregar su vida en la misión, por continuar a pesar de no saber qué pasará, por seguir siendo La Salle en un mundo que cada vez se pone más difícil, y en fin, nos invitó en confiar en nosotros, palabras expresadas con mucho cariño en “Ustedes tienen la fe”.

Edwin Francisco Rave Espinosa – Postulante Lasallista I año 

13
Sep
2019

Visita del Hno. Superior General al Colegio Juan Luis Londoño I.E.D La Salle

La esperanza y la llama que enciende nuestra vocación debe convertirse en una prioridad de nuestra vida, con el fin de mantenernos fieles a nuestro carisma y con la mira puesta en Dios a través de la misión. Con su visita al Colegio Juan Luis Londoño IED – La Salle, nuestro Superior General, el Hno. Robert Schieler se convirtió en una señal de esperanza, y sus palabras buscaron transmitir pasión al recordarnos el valor de La Salle y el significado de su presencia en el mundo. A continuación, compartimos algunas de las impresiones y palabras significativas de su paso por nuestro colegio.

Después de un largo viajo, una corta noche, raudo y puntual se presentó el Hno. Robert Schieler en el Juanlulo, la emoción de la preparación y la expectativa de su llegada colmaban el ambiente. Él no se hizo esperar y compartió en el primer momento de la mañana con los maestros, nos recordó fuertemente que nosotros “hacemos que la misión Lasallista esté viva permanente. Mi primera palabra es de gratitud para ustedes por todo el trabajo que hacen en Bogotá y Colombia”. El Hno. Paulo Petry, Consejero General para América Latina y el Caribe, en su ejercicio de traductor, compartió con nosotros las palabras del Hno. Robert con gracia y pasión.

Destacó fuertemente el valor de la vocación de ser maestros, destacando que son ellos quienes de manera viva y efectiva apuestan por un mundo mejor a través de lo que sembramos en los corazones de los niños y los jóvenes. En medio de tantas contradicciones y problemas sociales que vemos en el mundo, hay esperanza y un deseo de descubrir la verdad a través de la educación. Nos recordó que la familia Lasallista supera las fronteras de nuestro distrito y que somos una gran familia que apuesta unida por la construcción de un nuevo mundo. “Los maestros somos artífices de milagros cada día en los salones de clase, las palabras que decimos a los estudiantes tienen que ayudarlos a crecer”, nos recordó con fuerza y alegría.

Una vez terminado el encuentro con los maestros, se dirigió a la comunidad educativa del Colegio que se encontraba dispuesta en la formación. Nos acompañaron las delegaciones del Colegio Rogelio Salmona y del Instituto San Bernardo De La Salle. Allí en un momento emotivo, en el intercambio de gratitudes y regalos, nos recordó el Hno. Roberto que los lasallistas más que nunca debemos estar comprometidos con la transformación de nuestros país y que debemos insistir a tiempo y a destiempo en la consolidación de la paz. Sin importar la edad todos estamos comprometidos con la educación, recordar que somos humanos y que debemos ser verdaderos humanos. El Espíritu Santo nos llama hoy a todos a comprometernos con la causa de Jesús.

Después del encuentro con toda la comunidad, nos acompañó en un homenaje artístico realizado por Orqueta Infantil de música clásica de nuestro colegio. Una presentación llena de emoción que nos permitió reconocer que La Salle transforma la vida de todas las personas que se involucran en esta familia de muchas maneras. Finalmente, se reunió con los jóvenes de undécimo grado que viven su experiencia de Plan Ruta, el programa de discernimiento vocacional para ser Hermanos de La Salle, fue un espacio para recordar aquello que nos hace sentir llamados por Dios a la consagración religiosa y decir como nuestro fundador “nos consagramos enteramente al Dios trinidad” que es amor y nos llama incesantemente a llevar amor a todos los rincones del mundo.

Hno. Luis Sebastián Pérez Valencia FSC

14
Ago
2019

Escuela Misión Entrelazos 2019

Durante la semana del 14 al 23 de Julio, en la Escuela Misión Entrelazos, 15 jóvenes egresados lasallistas llevaron la palabra de Dios y el legado de La Salle a diferentes lugares de Colombia. En su experiencia en cada lugar, algunos misioneros nos cuentan un poco en
los siguientes relatos:

«Llamados a tocar corazones con la fuerza del espíritu»

Entrelazos_1

Julio del 2019
San Vicente del Caguán

Después de un viaje que te podría parecer interminable, en medio de montañas, ríos y la vasta selva amazónica, desde las raíces de una bella historia, nace con esfuerzo un pueblo que te recibe con los brazos abiertos. Al llegar, encuentras amabilidad, tranquilidad y sobre todo vida. San Vicente del Caguán te hace entender que en la vida todo es cíclico, que hay que vivir la vida en espiral, porque puede que volvamos al mismo sitio, pero siempre hay una transformación en cada vuelta, en cada paso, en cada experiencia y en cada sueño que tenemos.

Nos enseña que los errores no deben pasarse por alto, pero que tampoco nos pueden estancar, que todo tiene un espacio y un lugar, y que cada persona es tan importante como yo a la hora de construir paz. A través del tiempo y el espacio, miles de ideas han surgido y han mutado, haciendo visibles lo sueños que brotan de los corazones que quieren construir un mejor país, precisamente, es desde ahí, desde el sentir de los corazones que surge la iniciativa de Entrelazos, una misión de egresados, que desde su perfil profesional y guiados por los
valores de San Juan Bautista de La Salle, Fe, Fraternidad y Servicio entregan lo mejor de sí para trabajar las propuestas educativas y pastorales de la Salle, adaptándolas a las necesidades de los niños y jóvenes y a las realidades culturales propias de cada lugar en el que se hizo presencia.

Gracias a Entrelazos el Dante pudo recordar que no están olvidados, que desde las diferentes obras Lasallistas del país, hay jóvenes que guiados por ese espíritu de fraternidad, y bajo esa icónica pero cierta frase de “Todo Lasallista es mi hermano” los recuerda y acompaña, recordaron también que La Salle, es un apellido con demasiada historia, pero que, dentro de esa historia, el Dante Alighieri, y sobre todo esos niños que a diario llegan a la Escuela Antonio Nariño forman parte. Cada sonrisa, cada abrazo y cada compartir con los niños de la escuela permitió darle vida a las imágenes que tenía en mi cabeza y todo lo que albergaba en mi brotó para mostrarle a la niñez que vale la pena apostarle a la educación, que tener el apellido de la Salle es contar con un sinfín de hermanos en el mundo, que no hay que desanimarse y que desde cualquier lugar puede empezarse a construir el país que todos queremos.

Tamara Torres Rodríguez | Licenciada en Ciencias Sociales

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«Compartiendo la vida»

Julio del 2019
Gigante-Huila

Entrelazos_2

Al rededor de nuestras vidas, tenemos la oportunidad de vivir experiencias que nos marcan la vida, esos momentos, que con mucha nostalgia, pero también inmensa alegría, recordamos . Pero, no sólo momentos, también personas. Y la Misión-escuela ENTRELAZOS 2019, fue ese espacio que me permitió compartir, aprender y reflexionar, pero también a enriquecerme personal y espiritualmente. Los niños, jóvenes, maestros y hermanos, lograron dejar una marca en mí inolvidable, y estoy muy agradecida por eso.

Hermanos Lasallistas, gracias por brindarme esta maravillosa vivencia, por permitirme crecer, por permitirme llevar el legado de La Salle a esta obra tan preciosa como lo fue Gigante – Huila. Hoy mas que nunca reafirmó la hermosa frase que me ha acompañado los últimos 4 años, y es «todo Lasallista es mi hermano». Fue una semana de reencuentros, risas (demasiadas), lágrimas, emociones y sentimientos encontrados. Gracias a la comunidad de Gigante, a todos los niños que con una risa nos demostraban su agradecimiento, y también gracias a esos niños que con lágrimas en los ojos, nos decían «no te vayas» o «por favor, vuelvan» este tipo de situaciones son las que llenan mi corazón de alegría, y me hace sentir cada vez más orgullosa, de brindar mi servicio a la comunidad al estilo De La Salle.

Julieth Stephany Zhang Esteila | Estudiante de Trabajo Social

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Julio del 2019 

Cartagena, Bolivar

Gracias a esta experiencia de Misión Entrelazos 2019, tuve la oportunidad de conocer junto con mis compañeros misioneros las dos caras de la maravillosa e increíble ciudad de Cartagena de indias: la turística y la guerrera. Una ciudad magnifica llena de hermosos lugares para visitar, con una calidad humana y con una arquitectura digna de admiración.

Pero no solo eso pudimos conocer este lado maravilloso, turístico y representativo, Tuvimos también la oportunidad de conocer y trabajar durante una semana en un colegio dirigido por los hermanos lasallistas  llamado: I.E JORGE GARCIA USTA, un colegio lleno de gente  maravillosa, un colegio donde los estudiantes sueñan con salir adelante, con triunfar, llenar de orgullo a sus familias y demostrar que a pesar de las adversidades y de que por más complicaciones que se presenten con persistencia, esfuerzo y sacrificio se pueden lograr muchas cosas.

Entrelazos abrió puertas de esperanza, alegría, fraternidad y amor a estos niños y jóvenes de Cartagena mostrándoles que ellos hacen parte de una gran familia que se extiende a nivel nacional e internacional como lo es LA SALLE y que en base a una frase sencilla pero significativa que resume lo que es esta gran comunidad: “TODO LASALLISTA ES MI HERMANO” y que gracias a oportunidades y experiencias como esta se dan a conocer las obras educativas fundadas por San Juan Bautista de La Salle, pero también a nosotros los misioneros se nos permitió conocer y vivir las realidades de estas personas que viven, estudian y sueñan no solo de este colegio en Cartagena sino de los demás colegios y lugares en donde se realizo esta misión.

Pude conocer personas con una energía y una actitud increíble, con unas ganas de disfrutar y vivir su vida al máximo, pero sobre todo con una esperanza de salir adelante, ser exitosas y de bien para así poder brindarle un cambio a la sociedad y al país que tanto se necesita. Me llevo un grato de recuerdo de esta hermosa ciudad y de su gente, gracias a la comunidad que nos recibió con tanta amabilidad y disposición, gracias por brindarnos su cariño en tan poco tiempo y reafirmo una frase mencionada por un hermano de este mismo colegio: “El USTA es un lugar para soñar”.

Henrry Sebastian Pulido | Estudiante de Comercio Internacional

10
May
2019

MISIÓN TUMACO 2019

“DIOS NOS HABLÓ DESDE LA REALIDAD” Padre Daniel – TUMACO 2019

Por: Stella Ríos Rey– Asistente Pastoral DLB.  y  Hno. Edwin Gil Gil, FSC

Los días del 2 al 5 de mayo, se desarrolló la misión de evangelización y formación en catequesis para los asesores de Infancia Misionera y Catequistas, en el Centro Catequístico de Tumaco, bajo la dirección de la Diócesis de Tumaco y la congregación de las Hermanas Carmelitas Misioneras. Apoyando la participación en el encuentro de ESAIM (Escuela de Animadores de la Infancia Misionera) en compañía formativa del equipo de Casa pastoral del Distrito Lasallista de Bogotá y las hermanas del Sagrado Corazón.

 “Se construye Iglesia desde la realidad y la memoria del pueblo Tumaqueño” son algunas de las palabras que acompañan el testimonio vivo de hombres, mujeres y niños que ahora ven todo diferente sin desconocer su pasado, al ritmo de arrullos, chigualos y alabados[1] han fortalecido sus corazones, ya que con unos entonan versos de alegría y esperanza, mientras que con los otros despiden sentidamente a sus seres queridos.

Hablan de su libertad más allá de la utopía, su fuerza viva como PUEBLO NEGRO los llena de orgullo y admiración, pueblo de fuerza y valentía, con esa frase que los identifica “vamos a sacar al pueblo adelante” en sus ojos ya no reflejan temor, tal vez resistencia o resiliencia según lo manifiestan algunos pobladores. Arraigados a su historia se viven los valores del pueblo afrodescendiente; alegría, capacidad de adaptación, oralidad, religiosidad popular, hospitalidad, resistencia, fe/confianza y gratuidad. La construcción de su historia los hace valientes y la memoria los colma de fuerza, sus seres queridos que ya no están, ahora son reconocidos a través de actos simbólicos recopilados por esfuerzos de muchos en la “casa de la memoria” buscando trascender barreras invisibles y desarrollar acciones colectivas para la construcción de la paz en el pueblo Tumaqueño.

“Los ángeles del cielo cantan Gloria y nosotros aquí en la tierra Misericordia” arrullo popular.

El rol de las comunidades religiosas en estos sectores alejados y olvidados, ha sido representativa, el adentrarse en el río, a la tarea de acompañar, educar y evangelizar no ha sido fácil según lo manifiestan las Hermanas Carmelitas Misioneras, su tiempo allí les ha permitido construir desde lo derribado, iniciar aún con las esperanzas esfumadas y ser voz de quienes han sido silenciados para siempre. Escuchar el testimonio de la Hermana Clara y la Hermana María Teresa con sus maneras de ser, con disposición, entrega, eficacia y arriesgadas a la misión, vivifican y materializan el celo ardiente de su carisma y vocación. Una vez más y con certeza total nos manifiestan la visibilidad del Rostro de Dios en la persona de Jesús en cada uno de los habitantes de este pueblo.

La construcción de una paz imperfecta, más allá de intereses particulares, se ha visto reflejado en la EDUCACIÓN. Los Tumaqueños, creen fielmente que a través de la formación académica y espiritual se pueden generar transformaciones sociales, dejando de lado paradigmas y estereotipos de guerra, para generar hombres, mujeres, jóvenes y niños con sentido de pertenencia por su territorio y el fortalecimiento de las relaciones familiares. Mujeres arriesgadas como Marisol, Samira y Luz Dary, quiénes día a día aportan a la educación del sector más fragmentado por la violencia, trabajan por la alfabetización de niños que han crecido en hogares disfuncionales y en una cultura de guerra marcada desde las barreras invisibles hasta el narcotráfico. Mujeres que día a día y de manera voluntaria se levantan para acompañar esta labor sin pedir nada a cambio, comparten firmemente que esto ya es por VOCACIÓN y no por obligación.

La misión ha iniciado desde la invitación aquel día, con los corazones dispuestos hemos aceptado el reto y con la convicción plena de que nada ha sido por casualidad, cada uno de estos misioneros ha dejado un mensaje sentido en los corazones de los Tumaqueños y de vuelta han traído consigo enseñanzas, la misión no ha terminado y articulados a nuestro Distrito compartimos: “Un Corazón, Una Misión”

“Aun cuando en lo oculto me formaba, tus ojos ya veían mis acciones…” salmo 138, 15-16. La formación humana en estos espacios ha sido valiosa, conocer su cultura, tradiciones y ritmos populares contagiaron mi corazón, la brisa del mar inspiró cada momento y la sonrisa de los participantes en las actividades hicieron de cada espacio un momento de aprendizaje, con la compañía de la marimba, tambores y demás instrumentos generaron lecciones de vida, trabajar desde las ciencias sociales es significativo cuando decides salir de tu zona de confort y disponer el corazón al el servicio de la comunidad. La oportunidad de compartir esta experiencia ha suscitado la presencia de Dios desde la fraternidad, gracias a los Hermanos de las Escuelas Cristianas del Distrito Lasallista de Bogotá por permitirme acompañar esta significativa experiencia y a la comunidad Tumaqueña en compañía de la Diócesis de Tumaco y las Hermanas Carmelitas Misioneras por hacernos partícipes de estos procesos formativos. .

Stella Ríos Rey – Asistente Pastoral DLB.

Una mirada negra, un sentir negro y un Dios negro.

Una experiencia de muchas miradas en muchas de estas personas que acompañamos a rescatar lo más íntimo que es la cultura; y al demostrarla en sus alabados y arrullos, el sonido de los tambores y marimba; fue el instrumento en el que Dios se conectó con nosotros, verlo tan festín en estas personas que solamente irradiaban amor y paz por su pueblo. Unas historias que marcan el itinerario de los religiosos, en una responsabilidad de acompañar en todas las situaciones que viven este pueblo, fueron parte de la síntesis que realizaba al terminar esta experiencia.

Los niños, los jóvenes y adultos cada uno aportó en la experiencia encarnada en la presencia de Dios. cada momento es especial en sus colores, sus expresiones y su sentir de negro, hizo que pueda abrir nuevas perspectivas de acompañar desde nuestro carisma lasallista en un futuro en enseñar, aprender y generar nuevas miradas en la educación en este lugar.

Finalizo con un gracias al Distrito por permitirme vivir esta experiencia, al pueblo de Tumaco por enseñarme a ver un Dios negro y a cada uno que apoyaron esta nueva propuesta de paz. 

Hno. Edwin Gil Gil FSC.    

“La mirada de Dios en los niños, la palabra de Dios en los hombres y mujeres, el corazón de Dios en la misión y la respuesta de Dios en la realidad” Hno. Edwin Gil F

[1] Cantos en versos sentidos, los arrullos desde la alegría al ritmo de la marimba, mientras que los chigualos y alabados son entonados sin acompañamiento musical.

22
Abr
2019

Hno. Santiago Miller

Hno. Santiago Miller

Hermano de las Escuelas Cristianas fue martirizado el 13 de febrero de 1982, a los 37 años en Huehuetenango, Guatemala.

EI Hno. James nació en una familia de granjeros cerca de Stevens Point, Wisconsin, USA, el 21 de septiembre de 1944. Frecuentó una escuelita elemental y después asistió a la escuela secundaria Pacelli, en la ciudad de Stevens Point, donde encontró a los Hermanos por primera vez. En septiembre de 1959 ingresaba en el Noviciado Menor de Missouri. Después de tres años fue admitido como postulante en el Noviciado y en agosto de 1962, recibió el hábito de los Hermanos y el nombre religioso de Hermano Leo William. Más tarde, como los demás Hermanos, volvería a utilizar su nombre de bautismo.

Estuvo destinato durante tres años en la escuela secundaria Cretin, en San Pablo, Minnesota, en donde, además de impartir clases de español, inglés y religión, atendía el mantenimiento de la escuela y entrenaba un equipo de fútbol de los alumnos.

En agosto de 1969, después de emitir los votos perpetuos, fue enviado a la escuela misionera de los Hermanos en Bluefields, en Nicaragua. Allí enseñó hasta su traslado a Puerto Cabezas, Nicaragua, en 1974, donde fue director. Bajo su dirección la escuela pasó de 300 a 800 alumnos. Aceptó además el encargo de dirigir y supervisar la construcción de diez nuevas escuelas rurales. Los superiores religiosos le mandaron salir de Nicaragua en julio de 1979, en la época de la revolución sandinista. Se temía que el hecho de haber trabajado bajo el gobierno de Somoza pudiera causarle riesgos.

Así regresó a los Estados Unidos y de nuevo enseñó en Cretin en el otoño de 1979 y participó en la Sesión de Renovación en Sangre de Cristo (New México) en 1980.

Fue enviado a un nuevo campo de misión, en Guatemala, en enero de 1981. Enseñó en la escuela secundaria de Huehuetenango y trabajó también en el Centro Indio, en el que jóvenes indígenas mayas de las zonas rurales estudiaban y se formaban en agricultura.

En la tarde del 13 de febrero de 1982, recibió varios disparos que lanzaron tres hombres con los rostros cubiertos. Murió al instante. Los intentos de identificar a los asesinos no tuvieron éxito. Después del officio fúnebre en Guatemala y en San Pablo, Minnesota, fue enterrado en el cementerio parroquial de Polonia, Wisconsin.

Su caralcter y personalidad
Sus propios escritos y las declaraciones relativas a él, antes y después de su muerte, nos muestran su caracter y personalidad. Antes de dejar la escuela secundaria Pacelli para ir al Noviciado Menor, los Hermanos que le conocían habían escrito que «tenia alta dosis de generosidad, piedad, honestidad, docilidad y que era muy ordenado y limpio; no fumaba; recibía los sacramentos cada semana, se entendia normalmente bien con sus compañeros de clase; dedicaba dos horas y media por semana a sus deberes de casa».

Uno de sus profesores del Escolasticado le retrata con entusiasmo: «atractivo y de personalidad abierta y sociable, amable, nada de falso en él; cautivaba a la gente por su sencillez; era muy inteligente y también muy sencillo» Las notas de la comunidad en la discusión que precedió a sus votos perpetuos hablan de generosidad, de influencia positiva y vivo deseo de trabajar en las misiones. El que fue su Director en el Escolasticado y en Cretin, su primera comunidad, le recuerda como “persona inteligente, aunque no intelectual, jovial, de relación facil, que prefería el trabajo fisico al deporte, y con profunda fe y amor a su vocación religiosa, pero con cierta tendencia a llegar tarde a clase y a las oraciones de comuhidad”.

Ya en Nicaragua, su viejo deseo de trabajar en un proyecto misionero se dejó traslucìr de forma evidente. Desde Nicaragua escribía que sentía suina satisfacción por trabajar con los mas pobres. Respondiendo a la pregunta de si sentía miedo a los fusilamientos que ocurrían en los alrededores, respondia por carta: “¿Bromea? Jamás hubiera pensado que podria rezar con tanto fervor como cuando voy a la cama”. En una de sus últimas cartas antes de morir muestra lo consciente que era de la situación de Guatemala y de las posibles consecuencias que podrían seguirse para é1. Así escribia en enero de 1982: “Personalmente estoy harto de –violencía, pero sigo sintiéndome profundamente comprometido con los pobres que sufren en América central… Cristo es perseguido a causa de nuestra opción por los pobres. Conscientes de los numerosos peligros y dificultades, seguimos trabajando con fe y esperanza y confiando en la Providencia de Dios». Y más adelante decía: «Soy Hermano de las Escuelas Cristianas desde hace casi veinte años, y mi compromiso en la vocación crece más y más con mi trabajo en America Central. Pido a Dios la gracia y la fuerza de servirle fielmente entre los pobres y oprimidos de Guatemala. Dejo mi vida a su Providencia y pongo mi confianza en él”.

Murió un mes después de escribir esas palabras.
Cada año, desde el asesinato del Hermano James Miller en Guatemala, la Comisión Justicia y Paz de la diócesis de La Crosse, organiza, en colaboración con los Hermanos de las Escuelas Cristianas del Distrito Medio-Oeste, con ocasión del aniversario de su muerte, una ceremonia que es seguida por sus hermanos, hermanas y otros parientes. Se cumple así el deseo del Hno. Cyril Litecky, a la sazón Visitador del Hermano James, que poco después de su muerte escribió que es importante no olvidar al Hermano James Miller. “Aquello por lo que vivió y aquello por lo que, alfin murió, es el mensaje evangelico de libertad, paz, justicia y verdad”.

El “Fondo Hermano James Miller”, establecido después de su muerte, prolonga el trabajo que él cumplió por los pobres y oprimidos, y distribuye anualmente ayudas en el mundo entero para proyectos que vayan directamente en favor de los más pobres y para quienes promueven el cambio estructural en pro de la justicia social.

7
Abr
2019

#300LaSalle: El Legado Continúa

 

Miles de experiencias y testimonios han construido nuestra historia: El legado continúa.